Category

Blog

Category
Si, ahora me atrevo a decir que no me da “vergüenza” decir No; cuando todos esperaban que dijera Sí.
Cuando me retiro de un lugar porque no es afín con mi energía.
Cuando le digo a las personas que en tu metro cuadrado puedes hacer lo que se te antoje, pero en el mío No.
Cuando me preguntan tú me amas y con sinceridad digo No.
Cuando no acepto imposiciones de creencias o presión de grupos o imposición de miedos, dolor y sufrimiento y digo No.
No me da vergüenza cuando me acepto como Soy, me visto como quiero, como lo que quiero y voy donde quiero y con quien quiero.
No me da vergüenza llevar mi cabello como quiero.
Cuando escribo lo que siento y lo que quiero.
Cuando recojo las frutas que generosamente los árboles nos entregan.
No, ya nada me da vergüenza…
Aprendí que si no te gusta como soy, lo que hago, y el sitio donde estoy entonces te dejo ir con amor y respeto y no me da vergüenza decirte qué “La puerta de mi Corazón esta Abierta para quién “Pueda” entrar y está lista para quién quiera “Salir”
Y sí; Soy una Sinvergüenza…
Fuente: ABUELA AM TOKAT
Las personas entran en tu vida por una razón,
por una estación o por una vida entera.
Cuando percibas el motivo,
vas a saber que hacer con cada persona.
Cuando alguien está en tu vida por una razón
es generalmente, para llenar una necesidad
que has demostrado tener…
ellas vienen para ayudarte
con una dificultad,
proporcionan apoyo y orientación,
ayuda física, emocional o espiritual.
Podrán parecer un regalo de
Dios… y lo son!!
Entonces sin ninguna actitud
errónea de tu parte
o en una hora incierta, esa
persona dirá o hará
alguna cosa para que la relación
llegue a su fin.
Algunas veces, esas
personas… mueren.
Algunas veces, simplemente…
se van.
Algunas veces actúan y te fuerzan
a tomar una posición…
Lo que debemos entender es que nuestras necesidades
han sido atendidas,
nuestros deseos cumplidos
y el trabajo de ellos hecho.
Y ahora, es tiempo de marcharse.
Cuando las personas entran en
nuestras vidas por una estación:
… es porque llegó a su vez de repartir,
crecer y aprender.
Ellas te traen la experiencia de
la paz o te hacen reír.
Ellas te podrán enseñar algo
que nunca has hecho.
Ellas, generalmente, dan una
enorme cantidad de placer…
Créeme!! Es REAL!!!
Pero, solamente por una
estación.
Relaciones de una vida entera…
Enseñan lecciones para toda la vida.
Cosas que debes construir para
tener una formación emocional
sólida.
Tu tarea es aceptar la lección,
amar a la persona
y poner en práctica lo que has
aprendido en todas tus otras relaciones
y áreas de tu vida.
Fuente: BRIAN A. (DREW) CHALKER

____
A todos nos abandonaron un día. Y cuando digo abandonar, no me refiero sólo a un acto extraordinario.
Traumático. No. Es más simple. Pero duele igual.
A todos nos abandonaron en el medio de un quilombo.
En el inicio de un proyecto.
En el placer del logro cumplido.
En el momento menos pensado.
En el momento más esperado.
A veces pasa, que te das vuelta y no tenés quien te junte los mocos, quien te dé la palmada en la espalda, quien te guiñe el ojo cuando algo te salió bien y quien te limpie las rodillas cuando te fuiste al pasto.
Todos sabemos de la soledad que se siente cuando nos sentimos solos.
Porque todos fuimos abandonados un día.
Y entonces, encontramos un secreto tristísimo, un acto paliativo, para tapar ese pozo.
Vemos gente que se come la angustia tragándose un paquete de cigarrillos,
el otro que corre y corre como un loco a ver si el viento en la cara le vuela ese agujero en el pecho.
Personas que se comen las uñas junto con los nervios y la ansiedad paralizante.
Paquetes de galletitas que van a parar a la boca sin noción de que lo que se intenta matar, no es el hambre.
O por lo menos , no ese.
Pibes que se perforan la nariz y las venas, con alguna que otra cosa que lo pase a otra realidad por un par de horas.
El otro se pone a jugar lo que no tiene.
Vos comprarás compulsivamente cosas que no necesitás, para sentirte un poco vivo por un instante.
Y yo me quedaré mirando una película, que me habilita disimuladamente a llorar mirando afuera, lo que no tengo ganas de mirar adentro.
Es que somos tan jodidos con nosotros mismos que cuando peor estamos, es cuando más nos castigamos.
Porque todo eso que te comés, te come a vos.
Te pone peor.
Te suma al abandono, la culpa de hacer algo que sabés que no es genuino.
Que no es lo que querés.
No comés así por hambre.
No corrés por deporte, cuando te estás rajando de vos.
No te intoxicás por placer.
No te acostás con esa mina por amor.
Tapás.
Escondés.
Tirás abajo de la alfombra.
Cerrás los ojos.
Te ponés un bozal y un par de auriculares para no escuchar tu corazón.
Date cuenta.
Te estás comiendo a vos.
Y quizá, el secreto esté en frenar.
En sentir.
En recordar, que en ese abandono lo que te falta, es lo que tenés que buscar.
Amor.
Quizá sea hora de pedir ese abrazo.
De acostarte en las rodillas de tu mamá.
De poner la pava y llamar diciendo, sí, te juro que te necesito.
Es ahora. Después no. Ahora.
Andá a esa casa. Hablá con quién te escucha. Llorá. Gritá.
Decí. Vomitá. Pedí. Da.
Ahora.
Hacer malabares, en medio del despelote, no tiene más que un resultado despelotado. Resultado que no va a curar la herida que te sangra, porque le estás metiendo una curita.
Y las curitas no curan.
Las curitas tapan.
Y vos sabés muy bien que el dolor tapado no es dolor sanado.
Pará un poquito. Mirá en el espejo de tu alma. Frená.
Mirá lo que te falta y salí a buscarlo en dónde creas que lo puedas encontrar. De verdad.
No revolotees como mosca en platos vacíos.
Pedí lo que necesitás si ves que solo no podés.
Porque no hay peor abandono que el que se hace a uno mismo. Con eso no se juega. No tenés derecho.
Fuente: Lorena Pronsky
Uno tiene que curarse primero.
Te andan obligando a disfrutar el momento,
a soltar lo que te hace mal, a dejarte fluir con las circunstancias
y a entregarle todo al Universo para que suceda lo que convenga.
Uno primero tiene que curarse.
Dejen de mentirle a la gente rota
que todos sabemos que a nadie deja de sangrarle la herida
por poner las patas en el agua y acariciar al perro
mientras se les agradece la existencia a las tostadas
que comemos todas las mañanas.
La gente pide magia para que no duela y entonces se lo cree,
y después los ves por ahí sintiendo culpa por no tener los “huevos necesarios”
para salir a bailar y reírse a carcajadas
mientras acaba de enterrar en el medio del pecho al amor de su vida.
Termínenla.
La gente rota guarda pedazos de vida que necesita sanar.
Necesitan abrazos que se acomoden como mantas
capaces de apretarles bien los cuerpos hasta que dejen de supurar.
Tienen que dejar de supurar. Tienen que sanar.
Están lastimados, no son boludos.
No necesitan escuchar lo que hace rato están tratando de hacer y no pueden.
A veces no se puede viejo, no se puede. Es que la vida a veces duele. Duele.
La pérdidas, los desengaños, los desencuentros, los abandonos, las decepciones, los sueños frustrados, las promesas incumplidas… Duele.
Todo eso duele.
Entonces antes de meter las patas en el agua
y sacarse una selfie acariciando al perro, tienen que sanar.
Y para sanar hay que saber frenar.
Mirar lo que nos sacudió el cuerpo y el bocho y frenar.
Frenar para ver, para entender, para reconstruir
y también muchas veces para terminar de destruir.
Paren con esas boludeces de que el que no se anima no es valiente,
agitando esa pseudo libertad que se supone hay que poner en marcha
porque mañana puede ser que se termine el cuento.
Dejen de molestar a la gente que está haciendo su duelo,
que se está encontrando con su pena, con su soledad y sus vacíos.
Respeten. No sean mentirosos.
Todos sabemos que a veces simplemente no se puede.
No se puede. Esa gente se está sanando.
Se está enfrentando a sus fantasmas y a sus tormentas
porque para poder salir a bailar con la música a todo lo que da,
primero hay que saber curarse. Eso es la vida.
Asumirlo es el paso necesario para poder pararse
cuando se pueda y como se pueda.
No apuren a la gente. Dejen que se curen, carajo. Y después quizá sí.
Con menos dolor, con la herida ya sanada y con el cuerpo más liviano,
que pongan las patas donde las quieran poner,
que cumplan esa cuenta pendiente por hacer,
que llamen a quien tengan que llamar,
perdonar a quien no pudieron perdonar
y que si se les canta el culo le agradezcan al Universo
y a las tostadas por todo lo que les da.
Pero dejen que la gente se sane .
Dejen que se curen, carajo.
Fuente: LORENA PRONSKY

No sé en qué momento comencé a perderte, ni tampoco cómo ha ido sucediendo esta lenta despedida. Lo único que siento es tu ausencia, un revuelo de sentimientos y la sensación de estar perdida.

Quizás no es que te haya perdido, sino que mis sentimientos se han alejado por circunstancias que aun todavía estoy intentado llegar a comprender y a descifrar… pues ni yo misma entiendo como el calor se puede volver hiel en cuestión de momentos. Por eso, con la intención de que me comprendas, te he escrito esta carta de despedida.

Te digo adiós pero no me arrepiento de nada

¿Sabes?, cuando pierdes a alguien o desconectas de una persona, se torna en tu interior un vacío inaguantable si consideras que, tan solo por el mero hecho de ser ella, es auténtica e incomparable. Eso me pasa contigo…

Me he quedado tantas cosas por hacer, tantas cosas sin decirte… Pero es que cuando te tengo delante se me hace un nudo en la garganta y mis palabras juegan a esconderse, pues te he fallado, no he podido continuar la promesa de unir mi vida con la tuya para que hagamos el viaje juntos.

Parece que mi parada se ha adelantado, en contra de lo que imaginábamos…

Lo cierto es que no me arrepiento de nada de lo que hemos hecho hasta ahora. De nada de lo hecho, ni de lo dicho, ni de lo sentido. Pues contigo he vivido momentos únicos, he sentido cosas extraordinarias y hemos hecho juntos cosas irrepetibles.

Es una despedida, pero te doy gracias

Nunca nadie me había amado de forma más sincera y bondadosa como tú. Nunca nadie me había enseñado que el amor, así como llega también se construye y que lo importante de la vida, es entregarte a aquello que haces, rendirte a la evidencia de los hechos y fluir con ellos… y que las oportunidades solo están cuando salimos a buscarlas…

Una vez más, me gustaría agradecerte tu compañía a mi lado, todo lo que me has enseñado y hemos aprendido y descubierto juntos.

Porque si de algo estoy segura, es que tú me has hecho mejor persona. Me refiero a que gracias a ti comencé a descubrirme y a contactar de otra manera conmigo. Y eso, tiene un valor incalculable. Quizás nunca te lo dije…

Las cosas que nunca te dije son esas que ni siquiera yo puedo explicártelas con palabras. Las cosas de los sentimientos, las cosas del amor, el cariño y la nostalgia, esas que se sienten desde lo más adentro…

Te recuerdo y te digo todo aquello que quizás no te dije, pero que sabías y respetabas en esta carta de despedida.

No ha habido día en el que no he agradecido el poder encontrarte en mi camino y conocerte. Porque aunque ya no seamos los mismos, eres la persona más importante que he conocido, la más sincera y auténtica… me lo decían tus ojos.

Te digo adiós, aunque sigas formando parte de mí

Tú y yo, recorrimos sendas secretas y otras muy transitadas, pero que hicimos nuestras con el caminar de nuestras emociones por ellas. Aprendimos que el amor más que un sentimiento puede llegar a ser algo inexplicable que se siente como una explosión interna que te lleva a descubrir la esencia de la persona que sabe mirarte a los ojos y hablarte con ellos a través del silencio.

Hablábamos el mismo lenguaje durante muchos días, hasta que yo comencé a no entenderlo… Por eso te digo, lo siento…

Pero también te digo que sigas siendo como eres, desde los pies a tus sentimientos. Y que ames con esa sencillez que te caracteriza, tan pura.Que yo estaré ahí, te lo prometo; de otra manera sí, desde la que me permitas tú y mis sentimientos; pero no pienso olvidarte. Formas parte de mí. De mi historia, de mi vida y de mi persona.

En mi hay un trocito de ti y supongo que en ti, otro poquito mío. Quizás, no sigamos el camino juntos, pero ha sido todo tan sano y tan auténtico, tan sincero y bondadoso, que sigues siendo alguien importante en mi vida. Mi punto de inflexión.

Aunque esta sea una carta de despedida, yo no lo considero, porque no quiero hacerlo y porque creo que decirte adiós para mí es algo imposible. Seguirás ahí, aquí dentro y de otras muchas formas, porque cuando conoces a alguien y te deja entrar en su vida, a pesar de todo, es imposible borrar su rastro.

Cuanto amor me llevo, cuanto amor me has dado. Cuanto amor envuelto dentro de esta carta…

«Quizás te diga un día que dejé de quererte,

aunque siga queriéndote más allá de la muerte;

y acaso no comprendas, en esa despedida,

que, aunque el amor nos une, nos separa la vida».

-José Ángel Buesa-

Fuente: Gema Sánchez Cuevas / https://lamenteesmaravillosa.com

Se necesitan dos personas emocionalmente dispuestas para establecer una relación duradera y saludable. Si solo tú estás realmente conectada, entonces lo mejor para ambos es alejarte.

Puede ser algo muy difícil el separarse de alguien que te gusta demasiado, más aún si ya han compartido sus sueños, anhelos y tiempo de convivencia. Es una sensación de agonía indescriptible. Pero si esa persona de la que te cuesta desapegarte no se molesta ni un poco en ponerte como una prioridad en su vida, solo estás perdiendo tu tiempo y energía en algo que no generará ningún beneficio a futuro.

Confía en esto, el gran esfuerzo de arriesgar todo en tu mundo para permanecer a su lado no vale la pena si a él no le importa que estés cerca o no. De hecho, lo que sí te hará bien es cortar de una vez la conexión emocional con esa persona. Y nuevamente, sí, será una experiencia dolorosa, posiblemente una de las más dolorosas en tu vida pero una vez que lo hagas empezarás a visualizar lo que realmente estaba pasando; estabas atada a algo que no te hacía bien, no te ayudaba a crecer ni te permitía sonreír genuinamente.

Serás testigo de la jaula en la que te habías sometido a estar, abrirás los ojos y verás el infierno en que vivías. Así que, no dudes ya. Si esperabas una señal para liberarte de una relación en la que sientes que no eres importante, entonces esta es la señal.

Deja de preocuparte por ese chico que no se preocupa por ti. Ya no priorices a las personas que ni se molestan en preguntar cómo te sientes. ¡Detente ya! Tú eres maravillosa, eres energía pura y puedes conseguir mucho más con ella, no te conformes. No regales tu tiempo a las personas equivocadas.

Preserva tu tiempo con mucho cuidado y compártelo con las personas que importan, esas para quienes tú eres esencial en sus vidas. Al darle importancia a las personas que nunca te amarán como mereces se desvanece tu chispa, tu esencia, pierdes lo bueno de ti porque lo oscureces con impotencia, frustración e indignación.

Eres la única persona que puede salvarte, la única que decide qué es lo mejor y lo que mereces. La energía que compartes cada día debe ser la misma que recibes a cambio. Cuando te des cuenta empezarás a entender lo trascendental que es ser cuidadosa con quién compartir tu vida.

Espero que encuentres el coraje para salir de esa cortina de oscuridad y defender tu dignidad como mujer valiosa que merece lo mejor. Levántate y haz ese cambio inevitable que necesita tu vida. Haz de ti misma un refugio cálido y lleno de amor dónde solo se permiten aquellos que te importan y te aman.

“Quédate con un amor que te dé respuestas y no problemas. Seguridad y no temor. Confianza y no más dudas”.

Fuente: Conciencia colectiva / https://gutenberg.rocks

Sé que la amas, si no lo hicieras, no estarías con ella. Pero sé que eres humano y tienes emociones variables, es probable que la ames de formas incorrectas.

Una relación feliz y saludable puede transformarse en una destructiva si no la tratas como merece ser tratada.
Sin embargo, espero que trates de amarla adecuadamente. Espero que seas consciente de tu amor por ella. Espero que sepas que esa consciencia es lo que mantendrá fuerte tú relación.

Quiero que recuerdes como lucía la primera vez que la viste. Ella era todo lo que habías deseado. Pero en su belleza, su naturaleza, su sentido del humor o su independencia, hay algo en ella que no has encontrado en nadie más.

Lo que más te sorprendió fue su entereza.

Si la amas, mantenla de esa forma: Manten su belleza, su bravura; mantenla completa.
Aunque ella es artífice de su propio destino, deseo que entiendas que juegas un papel muy importante en su vida. Cómo la tratas determina cómo se ve a sí misma, puedes hacerla brillar o hacer que se pierda. Ella es una estatua en tus manos y sólo espera ser tratada con cuidado.

Si la amas, no la destruyas.
Ella ha sido destruida con anterioridad, otra destrucción no es lo que está buscando. Si ella está contigo, debes saber que ha vencido sus miedos e inseguridades para estar contigo; ha superado su pasado y ha decidido darle otra oportunidad al amor, te ha entregado su corazón.

No la dejes caer.
La destruyes en el momento que piensas conocerla. No es un libro que terminarás tarde o temprano. Ella es algo aún por descubrir, así que vive cada día como si fuera la primera vez que la ves.

Debes estar siempre presente. Nada la destruiría más que tu ausencia emocional. Puedes sentarte junto a ella todo el día y aún así no estar ahí, o puedes estar muy lejos y completamente ahí a la vez.

Estimula sus pensamientos, sus emociones, su ser. Navega en su alma como si lo hicieras en el inmenso océano.

La destruirás si ella alguna vez siente que la necesitas más que la quieres. Destruirás cada centímetro de su ser si sólo la amas cuando la soledad te inunda. Porque ella busca tu amor en todo momento, no sólo cuando tus inseguridades y miedos te ataquen.

Se que tus propios sufrimientos pueden haberte destruido, pero no la ames sólo para que lleve toda tú carga emocional. No la ames si solo la quieres para que te arregle, debes saber que ella lo hará sin que te des cuenta.

Su amor y existencia sanarán cada parte de ti. Pero si estás con ella sólo para llenar el vacío de tu propia alma ella se dará cuenta, y la destruirás.

Y recuerda, ella tampoco desea ser reparada. Quizá se abrió contigo y te contó del dolor de su pasado; quizá sabes el número exacto de piezas en que alguna vez se rompió, pero ella no te lo dijo para que la armaras de nuevo, sólo lo hizo para que sepas que fue capaz de soportarlo y cómo eso la llevó a ser quien es hoy.

Quiere que sepas que la forma en que la trates, con amor, entendimiento y paciencia, es lo que importa.

No la trates como si estuviera rota, está completa con todas sus piezas, aún cuando esté llena de cicatrices y marcas, abrázalas con ella, no le agregues más. Haz que vea el porqué de haber pasado por relaciones destructivas, haz que vea que ya pasó lo “peor” y de esa forma apreciará lo “mejor” que eres tú.

Si la amas, hazlo con todos sus defectos e inseguridades; es tan imperfecta como tú y solo espera compartir esa imperfección contigo. Ella quiere desnudar su alma frente a ti y ser ella misma.

Ella quiere ser la misma frente a ti que frente a su espejo, loca, salvaje y libre. Sino estás listo para aceptar quién es, la destruirás.

Si la amas, hazla más fuerte, que ella hará lo mismo contigo. Cualquier esfuerzo que tú hagas, ella lo hará al doble.

Si tú le muestras la luna, ella te mostrará la galaxia entera.

Si la llevas a un lago, ella te presentará el océano.

Si la tratas bien, ella te amará aún más.

Si la amas bien, nunca te olvidará.

Fuente: Hoy Aprendí / https://gutenberg.rocks

No es una actitud de soberbia ni de orgullo, sino de congruencia, seguirás amándolos pero con otra perspectiva, desde otro nivel de compresión, entendimiento y consciencia.
Es la cosa más difícil que tendrás que hacer en tu vida, y también será la más importante: dejar de estar vinculado con aquellos que no están listos para amarte.
Deja de tener conversaciones difíciles con gente que no quiere cambiar. Deja de aparecer para la gente que es indiferente a tu presencia. Deja de dar tu amor y energía a la gente que no está lista para amarte.
Sé que tu instinto es hacer todo lo que puedas para ganarte las buenas gracias de todos los que puedas, pero también es el impulso que te robará tu tiempo, tu energía y tu cordura.
Cuando empiezas a aparecer en tu vida completa y completamente, con alegría, interés y compromiso, no todo el mundo va a estar listo para encontrarte allí.
Eso no significa que tengas que cambiar lo que eres. Significa que tienes que apartarte de las personas que no están preparadas para amarte.
Si eres excluido/a, insultado/a sutilmente, olvidado/a o fácilmente ignorado/a por las personas con las que pasas la mayor parte del tiempo, no te estás haciendo un favor al continuar ofreciéndoles tu energía y tu vida.
La verdad es que no eres para todos, y todos no son para ti. Eso es lo que lo hace tan especial cuando encuentras a las pocas personas con las que tienes una amistad, amor o relación genuina: sabrás lo precioso que es porque has experimentado lo que no es.
Pero mientras más tiempo pases tratando de forzar a alguien a amarte cuando no son capaces, más tiempo te estarás privando a ti mismo/a de esa misma conexión. Te está esperando. Hay miles de millones de personas en este planeta, y muchas de ellas se van a encontrar contigo a su nivel, con la vibración de donde están, conectarse con donde están yendo.
… Pero cuanto más tiempo te quedes, metido/a en la familiaridad de la gente que te usa como un cojín, una opción de segundo plano, un terapeuta y una estratega para su trabajo emocional, más tiempo te mantienes fuera de la comunidad que anhelas.
Tal vez si dejas de aparecer, serás menos querido/a.
Tal vez te olviden por completo.
Tal vez si dejas de intentarlo, la relación cesará.
Tal vez si dejas de enviar mensajes de texto, tu teléfono permanecerá oscuro durante días y semanas.
Tal vez si dejas de amar a alguien, el amor entre ustedes se disolverá.
Eso no significa que hayas arruinado una relación. Significa que lo único que sostenía una relación era la energía que tú y sólo tú ponías en ella. Eso no es amor. Eso es apego.
La cosa más preciosa e importante que tienes en tu vida es tu energía. No es tu tiempo lo que está limitado, es tu energía. Lo que tu das a cada día es lo que creará más y más en tu vida. A lo que le das tu tiempo, es lo que definirá tu existencia.
Cuando te des cuenta de esto, empezarás a entender por qué estás tan ansioso/a cuando pasas tu tiempo con gente que no te aporta, y en trabajos o lugares o ciudades que no te convienen.
Comenzarás a darte cuenta de que lo más importante que puedes hacer por tu vida, por ti mismo/a y por todos los que conoces es proteger tu energía más ferozmente que cualquier otra cosa.
Haz de tu vida un refugio seguro en el que sólo se permita a las personas que puedan cuidar, escuchar y conectarse.
Tú no eres responsable de salvar a la gente.
Tú no eres responsable de convencerlos de que quieren ser salvados.
No es tu trabajo aparecer por la gente y entregarles tu vida, poco a poco, momento a momento, porque te compadeces de ellos, porque te sientes mal, porque “deberías”, porque estás obligado/a, porque, en la raíz de todo esto, tienes miedo de que no te devuelvan el favor.
Es tu trabajo darte cuenta de que eres el amo o la ama de tu destino, y que estás aceptando el amor que crees que mereces.
Decide que mereces una amistad real, un compromiso verdadero y un amor completo con las personas que están sanas y prósperas.
Entonces espera en la oscuridad, sólo por un momento….
… Y mira lo rápido que todo comienza a cambiar.
DESCONOCIDO

Un día le entregué mi corazón a quien no debía pero ¡que carajos! adivinar a quien no y a quien sí, algo casi imposible de saber y entonces ahí estaba, pensándole a diario, deseando el día de por fin tenerlo frente a mí, besarle y abrazarlo, respirar su olor y escuchar su voz.

¿Por qué cupido suele equivocarse con tanta frecuencia?

Al cabo de un tiempo toda aquella felicidad terminó opacada por la tristeza y el dolor. Me sumía en las cuatro paredes de mi habitación y yo misma me hacía sentir dolor.

Esperaba que este fuese más intenso que el que me había provocado aquel amor porque pensaba que así terminaría olvidándolo pero no, me di cuenta que nunca se olvida, se supera.

Si, se supera con la distancia, con el paso de los días, con las lágrimas que caen de tus mejillas.

Se supera cuando se comprende que la vida continua, que la vida no te espera, no se detiene y no se pausa.

Todo sigue su curso y en ese lamentar te vas perdiendo de un sin fin de cosas que son para disfrutar y entonces ¿qué nos queda decir? ¨si hubiera¨… la frase que nos excusa de nuestra cobardía.

Es cierto que cerré mi corazón, es cierto que me he vuelto un poco más dura, más testaruda y que casi siempre suelo estar a la defensiva.

Sin embargo, también es cierto que continúo con una gran capacidad para amar y aunque temo volverme a enamorar, no titubearé cuando frente a mi tenga al hombre que me haga volver a sentir, me permitiré que se abran de par en par las puertas de mi corazón y dejaré entrar al hombre que con su amor derrita el hielo que se formó en mi interior…

Y es que ¿por qué optamos por negarnos una nueva oportunidad si nosotros no fallamos, nos fallaron?

Además, no todos los hombres son iguales, existen quienes ya pasaron su etapa de estupidez y dejaron de jugar con muñecas, hay hombres que si saben asumir compromisos y que saben amar con todo su corazón. ¿Por qué no ser feliz si me lo merezco?

Es cierto que duele que te fallen, que te mientan, que te engañen, que te ilusionen en vano, que rompan las promesas, que te hagan infeliz y que no te amen. Pero DUELEN LAS PERSONAS, no el amor y aunque los amores no se olvidan, hoy tengo claro que se superan y tarde o temprano habré de superar las heridas que me causó aquel mal amor.

Autor: Stepha Salcas

Fuente: http://www.poesiasyletras.com

Es usual ver artículos sobre los diferentes efectos nocivos sobre tomar cerveza en exceso. Sin embargo un estudio de la Universidad de California realizado por la profesora Claudia Kawas demuestra que beber dos buenos tarros de cerveza al día aumentan la longevidad. El estudio se realizó a un grupo de 1700 personas mayores de 90 años.

Es por eso que ahora cada vez es más usual el “After Office”. Es un momento agradable en el que los trabajadores se toman unas cervezas al salir de trabajar y en general suelen volver a casa mucho más relajados y tranquilos.

Este mismo efecto lo produce viajar, libera las tensiones y además nos alejan las preocupaciones y problemas que nos atormentan día a día.

Estudios previos han sugerido que el consumo de alcohol podría reducir las posibilidades de un ataque cardíaco o una enfermedad cardíaca.

Sin embargo, los últimos consejos del Oficial Médico Jefe del Reino Unido establecen que los hombres y las mujeres no deben consumir más de 14 unidades por semana, equivalentes a seis onzas de cerveza o siete copas de vino y que la bebida debe repartirse equitativamente a lo largo de siete días.

Fuente: https://ilusionviajera.com