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Envejecer es darse cuenta de que la vida es muy corta como para esperar a alguien que no sabe lo que quiere.

Envejecer es darse cuenta de que la vida es muy corta como para esperar a alguien que no sabe lo que quiere. Es sentir el amor de una manera diferente, más tranquilo, más pausado, con respeto, queriéndonos a nosotros mismos y dándonos cuenta de que se debe querer bonito. Es poder decir “Te quiero” y sentir la madurez de esa palabra.

Envejecer es un privilegio que nos regala la vida y que debemos agradecer. Es mirar hacia atrás y ver el camino que hemos realizado, darte cuenta que algunos amigos siguen aquí a nuestro lado, sujetando nuestra mano y esos son los amigos que suman.

Es dedicarle tiempo a lo que te gusta y aprender a vivir con lo que te molesta. Es encontrar tu esencia, buscar la esencia de las personas que te rodean y quedarte con lo que encienda tu corazón.

Envejecer es saber aprender a perdonar sin rencor, sin sentir dolor y dándote cuenta que algunas veces es más difícil perdonarte a ti mismo, que a los demás. Es querer a los que te quieren y regalar tu tiempo a los que deciden compartirlo contigo. 

Es darse cuenta que algunos libros cuentan historias más aburridas que nuestra vida, y que nos sobran los cuentos y los cuentistas.

Es darse cuenta que el talento no sirve de nada sin trabajarlo cada día, sin creer en ti, sin tener seguridad en ti mismo.

Envejecer es enamorarte cada día de tu definición, de cada arruga que te ha salido, de cada surco, de cada estría y cada cicatriz… porque cada una de ellas cuenta la historia de tu vida.

Es querer seguir viviendo, querer seguir conociendo mundo, dándonos cuenta que necesitamos menos mochila para viajar, sabiendo que algunas veces es necesario soltar lastre para poder seguir creciendo.

Envejecer es tener el orgullo de darse cuenta de que algunos sueños ya los hemos cumplido y que aún tenemos tiempo de seguir soñando. Es saber renunciar a los que no cumplimos y sonreír con ello. Es saber que algunas veces se gana, otras se pierde, pero siempre se aprende. Es tener valor muy por encima de nuestras posibilidades.

Es seguir teniendo conversaciones a las tres de la mañana de cómo solucionar este mundo, mientras te tomas una cerveza. Envejecer es ganar experiencia, es saber disfrutar de cada año como si fuera el último. Es saber que algunas veces en un “Gracias“, va implícito un “Te quiero“. Que algunas caricias te roban un suspiro y se llevan consigo una parte de tu corazón.

No es decir “me hago mayor“, es pensar que soy un poco más sabio que ayer y menos tonto que mañana. Es pensar que ya no quiero vivir historias a medias. 

Es darse cuenta que no puedes dejar para mañana lo que deberías estar haciendo hoy.
Ahora.

Fuente:Voces.me

Cosas maravillosas ocurren cuando aprendemos a amarnos, una de ellas es valorarnos y entender que no debemos desperdiciar nuestro tiempo pretendiendo ser parte de la vida de alguien que nos quiere a tiempo parcial.

Cuando aprendemos a darnos nuestro puesto, ya no queremos ocupar posiciones inestables en la vida de los demás. A menos que por preferencia puntual y específica así lo prefiramos. Pero normalmente vamos a preferir amores que nos quieran bien y que nos quieran de forma constante.

No todos saben lo que quieren

Esa forma de querer de manera intermitente, por lo general es ofrecida por quien no está seguro de lo que quiere, lo cual puede ser válido, pero no necesariamente justo para quien está del otro lado.

El amor propio muchas veces se debe aprender, porque por diversos motivos quizás hemos crecimos y nos desarrollamos con una pobre autoimagen, o bien ese respeto que nos merecemos lo fuimos perdiendo en el transcurrir del tiempo.

Darnos cuenta de que no nos amamos puede ser algo muy doloroso y difícil de afrontar, sin embargo, es una excelente oportunidad para reencontrarnos y reconciliarnos con quienes somos. Lo que pasa es que esto solemos evadirlo, solemos hacernos los que no vemos. Actuamos como esas personas que ante el maltrato a alguien más, hace como si no ha visto nada. Pero resulta que nos estamos haciendo daño nosotros mismos y estamos permitiendo a otros que nos lo hagan.

El amor no se impone

Evidentemente no tenemos control sobre lo que otros hacen, pero sí de cómo reaccionamos a eso. Si algo no nos gusta o nos lastima debemos aprender a protegernos. Está bien cuidarnos y establecer límites. Puede ser que deseemos un tipo de relación con alguien, pero si no es lo que estamos obteniendo, sino que estamos recibiendo algo que nos genera malestar, no debemos conformarnos.

No podemos obligar o presionar a alguien para que nos quiera como nos gustaría, pero podemos decidir no recibir lo que no queremos y alejarnos de allí, diciéndole a la vida: le estoy dando espacio para llegue a mi vida lo que sí quiero.

Muchas veces por miedo a quedarnos solos, nos conformamos con migajas, con lo que alguien no sabe qué hacer con ello y nos lo da como para garantizar que de alguna manera estaremos allí, listos, para cuando nos necesite.

Reconcíliate contigo

El amor propio se cultiva y no debemos avergonzarnos de mirarnos al espejo y no poder reconocernos positivamente, pero sí debemos trabajar en ello. Debemos cultivar el amor, viendo en nosotros lo maravillosos que somos, lo interesantes, lo inteligentes, lo valiosos y hasta valientes. Cada uno de nosotros tiene cualidades únicas y maravillosas, talentos increíbles, solo falta que nos demos un poco de espacio y de amor para que nos hallemos seres merecedores de lo mejor.

Practica a diario una rutina de reconocimiento, mírate frente al espejo y di cosas positivas de ti durante un minuto y al menos tres veces al día, reconoce algo positivo de ti. Puede ser algo que hayas hecho bien, alguna cualidad, un atributo físico, algo que hayas aprendido a hacer… cualquier cosa.

Además de ello, vas a vigilar tu diálogo interno y cuando te encuentres pensando mal de ti, te defenderás, argumentarás lo suficiente como para callar esa voz en tu interior que se ha acostumbrado a desvalorarte y a llevarte a menos. Hazle saber a esa parte de ti, que ya no es bienvenida y que no estás dispuesta a escucharle más.

Y nuevamente retornas a ti

Amarse a uno mismo de manera realista y sana, es uno de los principales requisitos de la salud, en toda la extensión del término, y el mejor camino para expresar y comunicar afecto a las personas que queremos.

-Walter Riso-

Hacer del amor propio una práctica nos lleva un camino sin retorno que disfrutaremos el resto de nuestras vidas y desde donde nunca más atraeremos a aquellas personas que nos quieren cuando quieren. Así que todo comienza y termina en ti.

Por: Sara Espejo – Reencontrate.com

La felicidad es el estado en el que todos quisiéramos encontrarnos. Ser feliz depende de ti y no de tus circunstancias.

Muchas veces nos obsesionamos con encontrar la felicidad sin saber bien qué es y qué tenemos que hacer para lograr ese estado.

“Si tu felicidad depende de lo que hagan los demás, supongo que estarás en aprietos”. Richard Bach

Generalmente creemos que nuestra felicidad depende de los demás, de las circunstancias que nos rodean y no somos capaces de entender que dependerá de nuestro modo de ver las cosas y tratar de solucionar lo que nos preocupa sin cargar la responsabilidad a otro.

¿Qué es la felicidad?

No hay un patrón de felicidad igual para todo el mundo. No es algo que está al alcance de la mano bajo las circunstancias que vivimos, sino más bien es cómo vivimos cada uno de nosotros esas experiencias.

Es erróneo creer que la felicidad depende de tener más dinero, un mejor trabajo, una pareja estable o hijos maravillosos. Estar en la búsqueda permanente de aquello que nos falta, hace que perdamos el objetivo de lo que realmente importa.

La felicidad no pasa por ahí. Es cuestión de darse cuenta de que no depende de lo que tenemos sino de lo que somos. Estamos acostumbrados a buscar afuera cuando, en realidad, debemos hacerlo hacia nuestro interior.

¿Cómo sería eso de buscar la felicidad en nuestro interior? Para encontrarla, debemos aprender a amarnos y aceptarnos tal cual somos sin desear parecernos a los demás. Si logramos esto, será la clave para no rendirse ante las circunstancias externas y saber que somos capaces de sobrellevarlas.

Cambia de actitud

No se trata de vivir siempre experiencias positivas porque la vida también nos enfrenta a situaciones negativas. Se trata de aprender a integrar todas esas experiencias tomándolas como un aprendizaje, porque todas son necesarias para darle valor a la vida.

Cuando tomamos conciencia de que la satisfacción personal no depende de lo que suceda a nuestro alrededor, nuestra actitud ante la vida cambia. Disponemos del potencial para elegir cómo vivir nuestra vida más allá de las circunstancias que nos toquen vivir.

Cambiar de actitud nos proporcionará vivir en armonía y ser los únicos responsables de nuestra felicidad, sin depender de las circunstancias ajenas.

La felicidad no está a la venta

Hoy en día todo nos lleva a creer que la felicidad está ahí afuera ofreciéndonos fórmulas mágicas, diciéndonos cómo comportarnos, qué tenemos que comer, qué deporte practicar, a dónde ir, qué comprar… como si hubiera una fórmula única para todos. Lo que me hace feliz a mí no te hace feliz a ti.

El buscar la felicidad en el exterior hace que cada vez nos alejemos más de nuestro interior, nos desconecta y deviene la frustración. Las necesidades externas que nos hemos creado no son auténticas, son efímeras. Son creadas por los demás y nosotros las tomamos como propias. Depender de lo externo nos esclaviza.

“No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita”. San Agustín

Ser feliz depende de ti

La felicidad no tiene que ver con la ambición. No vamos a ser más felices por conseguir más dinero, poder o mayores triunfos. Tampoco pasa por obtener mayor placer a través del cuerpo porque eso es efímero.

“Existe el placer y existe la dicha. Renuncia a lo primero para poseer lo segundo”. Buda Gautama

Esto es la parte superficial de la vida, sin profundidad y no nos brinda calidad. Ser feliz depende de ti no de la cantidad de cosas que obtengas. Depende del modo en que encares tu vida. Supone un despertar hacia lo verdaderamente importante.

Debemos aprender a escucharnos, a conocer nuestras verdaderas necesidades que no son las que nos esclavizan y nos mantienen atados a una falsa felicidad.

12 Claves para ser feliz y no depender de los demás

Piensa que en la vida todo es transitorio, agradece todo lo que te rodea y céntrate en las cosas que tienes que cambiar.

  1. No tomes lo que te digan de modo personal.
  2. No te dejes contaminar por los demás.
  3. Ponte una meta diaria que te haga sentir bien.
  4. Haz las cosas por ti mismo.
  5. Fortalece tu autoestima.
  6. Aprende a quererte y a priorizarte.
  7. Crea tu propio espacio.
  8. Ten una buena inteligencia emocional.
  9. Deja de lado el inconformismo.
  10. Busca tus propios sentimientos.
  11. Ponle buen humor a la vida y contagia.
  12. Deja atrás el pasado, no busques el futuro, vive aquí y ahora.

Para ser feliz se necesita eliminar dos cosas:

el temor de un mal futuro y el recuerdo de un mal pasado.

¡Vive el presente!

La tóxica eres “TÚ”
Cuando te dejan sola
y aún sigues ahí.
Cuando no te dedican tiempo
y aun sigues ahí.
Cuando existen otras prioridades
menos tú y aún sigues ahí.
Cuando te tratan mal
y aún sigues ahí.
Cuando te traicionan una y otra vez
y aún sigues ahí.
Cuando te insultan
y aún sigues ahí.
Cuando te humillan y desprecian
y aún sigues ahí.
Cuando te resignas a ser una mujer
sufrida y abnegada y aún sigues ahí.
Cuando no buscas ni intentas
otra salida y aún sigues ahí.
Cuando dices que te sacrificas
por tus hijos y aún sigues ahí.
“La tóxica eres tú”
Porque estás viva sin vivir…
… y aún sigues ahí.”

Todos hemos sentido que casi nos arrancan el corazón cuando se marcha, como si esa persona haya ganado el derecho de estar atada a él y llevárselo, el derecho a dejarnos sin fuerzas si se va.

Y luego, hay diferentes formas de levantarse de nuevo de la cama, o de la vida misma; la de algunos, como yo, es quedarse acostado esperando a alguien que nos motive a salir al mundo de nuevo.

Pero justo cuando has perdido la esperanza, llega, porque tarde o temprano siempre llega alguien, esa persona que al mirarle te cura las heridas del pasado.

Así es, ahora le escuchas, le escribes, le besas, para entender que todo está bien, para creer que volver a empezar vale la pena.

Porque lo mejor de un fin, es la posibilidad de iniciar otra vez, de una mejor forma, siendo  más fuertes.

Y te das cuenta que el tiempo que pasaste acostado fue necesario para descansar, recuperarte y dar todo de ti, ahora, que ha llegado esa persona, porque no tiene la culpa de tu pasado pero si puede hacer tu presente mejor.

Quizás todo esto va en plan positivista, quizás muchos como yo solo seamos un puñado de ilusos, pero de eso se trata esto.

De soñar,

De no prepararse para sufrir sino para amar,

Y aun cuando nos han dañado,

Tengamos el valor de seguir soñando.

Fuente: voces.me

Hundida entre las cuatro paredes de mi habitación, apoyada en una almohada llena de lágrimas, me doy cuenta de que no te merezco. Mejor dicho, tú no me mereces a mí. No mereces a nadie que te quiera, porque tú no sabes querer.

Estas acostumbrado a que te lo den todo hecho, a ser el que elige y, cariño, la vida no puede ser así. La vida no es fácil. Hay que saber cuándo parar y bajarse del tren a descansar. Hoy me he decidido a bajarme del tren que de vez en cuando hace una parada en tu estación. Aquella en la que yo me sentaba a esperar días enteros hasta que tú te dignabas a aparecer. Y, ¿sabes qué?, nadie merece esperar por nadie, y mucho menos ser su segunda opción. Por eso mismo, nunca volveré a aparecer por allí, nunca volveré a aquel mar de decepciones.

Aquella chica que tenías cuando a ti te interesaba, ya se ha ido. No quiere saber nada más de ti. Se ha cansado. Se ha cansado de tu juego a dos bandas, de tu palabrería, de ser la “otra”. Esa con la que no pasas tiempo, con la  que te tienes que ver a escondidas. A la que no llevas a cenar, ni al parque. A la que no le hablas todos los días, sino simplemente cuando te interesa o te entra el calentón. A la que no esperas después del trabajo.

Me gustaban tus besos, y  me siguen gustado, para qué negarlo. Y probablemente los mantendré como un bonito recuerdo. Pero ya no volveré a probarlos, no necesito de ningunos labios compartidos. Lo único que necesito son unos labios a los que les apetezcan nada más que los míos, que mueran por besarme y curar mis cicatrices. Esas que tú mismo abriste con tantas mentiras, contradicciones y palabras vacías.

Por fin me he decidido a ser feliz, por mi cuenta, sin ti. A partir de ahora pensaré solo en mí, y dejaré de planear un futuro junto a ti.

Nunca te he pedido nada pero por primera vez, te pediré una cosa: No vuelvas, no hagas lo que siempre haces cuando sabes que me estás perdiendo. No me vengas con más mentiras pretendiendo que te crea, haciéndome creer que algún día seremos felices. Solo te pido que si alguna vez me quisiste, o al menos, me tuviste algo de cariño o simplemente si aún te queda algo de corazón y sentimientos… Deja que me vaya, por favor.

Fuente: Voces.me

Aprenderás que solo se dan las buenas noches a quien te da los buenos días.

Que nadie te impone la felicidad y aún menos la tristeza, la primera es cuestión de actitud y de la segunda olvidémonos de ella. Que ser feliz también es irse o saber decir basta. Que no necesitas a nadie que no te quiera en su vida. Porque en algún lugar, existe una persona que está deseando ser tu todo, y te querrá con tus defectos y virtudes…  y si no existe, ya estás tú para quererte.

Que nadie merece tus lágrimas porque quien las merezca jamás te hará llorar. Que la vida es demasiado corta como para transitarla de puntillas. Por eso no cambies, no dejes de creer, de sentir e inténtalo de nuevo.

Te darás cuenta de que no todos los trenes te llevarán al destino que tú quieras, que algunas veces es mejor ir andando, pillar un bus o sencillamente mirar el paisaje y seguir esperando. Por eso, si te apetece olvídate del trayecto. Gírate y busca un choque inesperado porque puede ser que de esa casualidad salten chispas.

Aprenderás que no es lo mismo hacer el amor que follar. Que no es lo mismo amar que te quieran. Y que la mayoría de las veces pensamos mucho y sentimos poco. Que la felicidad, el cariño o la amistad deben estar acompañados con hechos, no con promesas. Al fin y al cabo por esos momentos estamos pagando con la moneda más cara que tenemos, nuestro tiempo. Que cada minuto cuenta, por eso importa con quien lo estamos compartiendo.

Y es que es mejor tener a alguien que quiera equivocarse con nosotros, que quiera aprender con nosotros a alguien que solo quiera contar aniversarios para maquillar la rutina del día a día.

Aprenderás que las dificultades preparan a persona comunes para destinos extraordinarios. Así que sueña. Nunca dejes de soñar. Nunca pienses que tus sueños son demasiado grandes.

Y es que mi abuela siempre decía, que los muertos reciben más flores que los vivos, porque el arrepentimiento es mucho más fuerte que el sentimiento de gratitud.

Por eso si vas a vivir, vive. Porque solo lo vamos a hacer una vez. Reflexiona sobre lo que hiciste mal. Repite los momentos con las personas que quieres y disfruta de ellas.

Y sobre todo, da las buenas noches a quien te da los buenos días.

Fuente: Voces.me

Querida Yo:

 

Posiblemente en estos momentos te sientas muy cansada, has cargado tanto peso sobre tus hombros que lentamente se vuelven frágiles. Quieres irte a un lugar lejano, donde no te encuentren, solo sean tus pensamientos y aquellos demonios internos, a los cuales últimamente se te han hecho difíciles de callar

Tranquila, porque entiendo cómo te sientes, pero no debes huir, ya te diré por qué.

Recuerdo mucho antes de que conocieras el amor, eras muy feliz, sonreías todo el tiempo y tenías una ternura increíble. Solías tener muchos amigos o al menos eso creías, pero conforme pasó el tiempo las máscaras cayeron de varios rostros, comenzaste a ver a los lobos vestidos de ovejas y te sentiste traicionada de muchas maneras. Te volviste desconfiada, eso sin mencionar lo helado de tus sentimientos que un día eran cálidos, te entiendo pero ese dolor será pasajero, era lo que hacía falta para poder crecer y convertirte en una mujer sabia.

 

Una y otra vez creíste estar sola, nadie era lo suficiente para lidiarte, porque no eran dignos para ti. Te golpeaste con algunos muros en el camino, sin embargo, aprendiste a levantarte, aunque doliera en lo más puro de nuestra alma. No te preocupes porque aprendiste a conocer la soledad, de hecho, te hiciste amiga de ella y así fue como volviste a conocerte a ti, a admirar tu belleza interna, y fue difícil, pero lo lograste.

 

Volviste a enamorarte de la persona más increíble, aquella que pensabas era imposible conocer, pero un día sin esperarlo se conocieron. Todo empezó como una amistad que con el tiempo se tornó un lazo especial, cuando por fin ambos expresaron su sentir, todo se volvió mágico, y lo sabes. Algunas personas no estarán de acuerdo, pero cuando te vean feliz, ya verás cómo te apoyarán y otras personas querrán destruir su espacio, no lo permitas y lucha hasta el final porque lo amas, porque el sin ti no se halla, tu sin él la magia se va. Cuídalo y entiéndelo más, se flexible porque a veces tu carácter lo hace sentir un poco mal, él te ama con todos tus defectos, pero bájale dos rayas, sabes de que hablo.

 

Conocerás gente asombrosa en el camino, serán piezas del rompecabezas de tu círculo social. Algunos amigos del pasado siguen ahí, fieles a ti, dispuestos a cubrirte las espaldas cuando lo necesites. Ellos te quieren mucho, piensa en ellos y deja a los del pasado enterrados. Ahora eres un poco más avispada, conoces mejor las intenciones del mundo, y si alguien no te agrada, déjalo pasar, quizás al final tengas algo en común con esa persona, pero si no, sigue tu camino, borrón y cuenta nueva.

 

No dejes de escribir, sé cuánto te apasiona dibujar letras sobre el papel, escribir historias, aunque lo veas lleno de obstáculos, pero lo vas a lograr. Cree en ti misma un poco, aleja esos pensamientos necios a la hora de dormir, tendrá sus frutos. Termina ese libro por fin, exactamente ir donde te da miedo es tu camino al éxito. Sé más atrevida, ¿qué importa el que dirán? Total, si no tenemos críticos no sabremos si lo hacemos bien, míralo como un club de fans. Deja de ser tan dura con tu aspecto, eres hermosa, dilo al espejo antes de irte a dormir, créetelo y abrázalo, te hará sentir mucho mejor.

 

Cuida a tu familia, así loca te quieren, confía en ellos. Sé que a veces tienes miedo a hacer cosas de las cuales no estén de acuerdo, y por eso te reservas mucho, pero aun así, están ahí para ti. Son quienes mejor te conocen, se están volviendo tus confidentes, la lealtad más pura que encontrarás. Pide perdón si hay que hacerlo, recuérdales lo mucho que los amas, abrázalos todos los días, porque uno puede llegar a faltar y no quiero lamentos. ¡Actúa ahora! Ya me lo agradecerás.

Te quiero mucho, aun estás en camino a crecer mucho y conocer. Cuando nos volvamos a encontrar una voz interna dirá “te lo dije”.

 

Atentamente, Yo del Futuro.

 

P.D: viaja más, te vas a enamorar de París, y no dejes de comprar maquillaje, acá también somos medio vanidosas. Besitos de Coco.

Fuente: www.adimvi.com

No lo busques, su ego se eleva hasta el cielo cada vez que lo haces. Si tú lo has dado todo, es tiempo de parar, ¡ten dignidad!; lamento ser tan cruda, pero no es justo verte tan vacía por no guardar nada para ti .

Ya limpia esas lágrimas, es momento de avanzar.
No revises sus redes sociales, ten fuerza de voluntad. No puedes seguir atormentándote por cosas sobre las que ya no tienes derecho. Si él hace o deshace, es su problema; deséale la mejor de las suertes y comienza a concentrarte en ti, lo mereces.
Ponte bonita, sal a caminar, proponte hacer todas aquellas cosas que has dejado pendientes: aprender un nuevo idioma, ejercitarte, descubrir algún talento artístico, leer, ver todas aquellas películas que él creía aburridas; dedícate tiempo, dedícate amor.
No, no lo necesitas. No lo necesitabas antes, no lo necesitarás ahora. Te necesitas a ti, fuerte y decidida. No te lances al olvido, no te abandones, porque nadie más podrá venir a rescatarte. No te cierres a todas las cosas hermosas que la vida ha preparado para ti, por alguien que jamás ha sabido lo que quiere.
¿Y si te olvida?, ¿y si encuentra a alguien más?, quizá ahora eso parezca demasiado desastroso, pero créeme, cuando logres encontrar tu paz, eso ni siquiera tendrá importancia en tu vida. No puedes seguir poniendo tu estado de ánimo en sus manos; no puedes permitir que alguien a quien no le importas, tenga control sobre tu vida.
Y cuando lo logres, te lo agradecerás. Pero eso no sucederá si no lo intentas, si no te armas de valor, si no comienzas a pensar en ti y dejas atrás todos esos miedos. Probablemente cuando él te vea tan tranquila, sentirá tentación de regresar, hay personas así de egoístas, pero ¿qué decisión tomarás?.
No lo busques, es momento de enamorarte de ti. Y cuando al fin lo logres, te darás cuenta de que no existe amor más grande ni valioso. Date una oportunidad.

Fuente: www.adimvi.com

Es flipante cómo la vida te pone a la gente en tu camino y cómo te la quita. Parecen cosas casuales, las cuales pasan así porque sí, pero yo creo que en realidad eso ya está escrito y pasa, o no, por ese motivo.

 

Cuando quitan a alguien de tu camino se nota .

Por mucho que no te hablases con esa persona o sí, hace que se distancie. Si no te hablas con él/ella y el destino en ese momento quería que estuvieras con esa persona hacía lo posible para que pasase y si no, hace lo posible para que no lo/la veas.

Me he dado cuenta tarde, pero si la vida quiere que estés al lado de alguien, tanto como pareja, amigo o incluso conocido, tarde o temprano terminará así.  A lo mejor no hoy, ni mañana, a lo mejor es en unos 5 años porque a lo mejor ni era el momento para que te juntases con esa persona, pero esta destinado, aunque tambien puede que sea un bache que te hayan puesto en el camino el cual  no tiene nada que ver con lo que pasará mas adelante.

 

 

 

Lo unico que hay que hacer es dejar que la vida fluya a sus anchas, va a acabar haciéndolo igual y va a juntarte con quien ha de juntarte en un final. No has retener nada, ya sea pensamiento o persona, así solo te harías mas daño, ya que nada va a acabar como tu quieres, sino como ha de acabar, alomejor te gusta o a lo mejor no, pero así acabará.

Fuente: www.adimvi.com