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Querido nadie:

Hace tiempo te dije que algún día acabaría por escribirte una carta donde expresase por fin todo lo que no he sido capaz de contarte durante este tiempo… una carta que quizás ha tardado demasiado en llegar.

Ahora supongo que lo que busco con ella es que tengas un breve recuerdo de lo que pudimos llegar a ser y que por decisiones de la vida no llegamos a hacer posible. Sin embargo, por mucho que digamos o que yo quiero hacerme creer, hemos sido, en momentos concretos. Porque al fin y al cabo la vida son momentos.

Instantes como los que vivimos en ese hotel, momentos que son nuestros y que nadie nos podrá quitar. Madrugones para vernos, conversaciones hasta las tantas… Tú contándome tu día, tú esperándome en mi calle con ese jersey morado que tanto me gustaba, tú esperándome en la puerta del trabajo, tú.

Nunca imaginé que después de todos estos meses podría llegar a echar de menos todo eso. Comenzamos siendo un juego, pero un juego en el que al final uno de los dos salimos quemados. Yo por querer de más, tú por querer de menos.

¿Te echo de menos sabes? Y me niego a quedarme únicamente con las cosas malas que vivimos. Quiero mirar todo lo bueno que me diste y creer que de verdad lo intentaste. Me has enseñado tanto, me has sacado de ese pozo en el que estaba sumida y del que llegué a pensar que no saldría, contigo he aprendido lo que es la paciencia cuando realmente quieres a alguien.

Ahora sé quererme, independientemente de lo que venga y de quién venga.

Quizás estas palabras para ti no signifiquen nada y en unas semanas las hayas olvidado, sin embargo, para mí ahora lo son todo. Necesito desahogarme, contarte de una vez lo que he sentido y siento para poder pasar página. Para poder poner punto y seguido a esta historia y no punto final.

Te deseo todo lo mejor de este mundo porque te lo mereces todo y más. Y quizás algún día, como tú dijiste, nuestros caminos se vuelvan a juntar y si no es así, nos quedaremos con lo que vivimos y con lo que pudimos llegar a ser.

Gracias por hacerme sentir viva durante todo este tiempo.

 ‘Empezar a querer como nunca había querido
Descubrir una parte de ti que no había conocido
Y encontrar otro mundo ahí detrás que
Me habías escondido’

 “Más que un amigo menos que un amor” —Jarabe de Palo

Fuente: Blanca Montoya Gago- Voces me

Que bonita te ves así volviendo a ser tan tú, tan tranquila , tan loca,tan completa,
tan viva.
Caminas con seguridad, sonriendo todo el tiempo, no te viste como otras, la moda no influye en tus gustos, usas lo que te identifique como única y así vas enamorando al mundo.
Que bonita te ves desde que te rescataste, tu mirada cambió y la paz te invade a cada instante.
Que hermosa te ves amando a tu manera, sin etiquetas, sin miedos, simplemente amando como tú quieras.
Ya casi te pareces a la mejor versión de ti, a esa que se comerá al mundo en su afán de seguir siendo feliz.
Que bonitos tus ojos y tus sonrisas, que bonitas tus cicatrices que bonitas.
Te reconstruiste de una manera hermosa, tus pedazos al ser unidos te convirtieron en la más bella de las rosas.
Que bonita te ves retomando las riendas de tu vida, no cualquiera resurge como tú de entre las cenizas.
Que grande te ves pisoteando todas tus tristezas y complejos, que imponente te has vuelto desde que mandaste al carajo a la gente y a tus miedos.
Que grande es una mujer cuando se acuerda de sus capacidad para comerse al mundo.
Que grande te ves defendiendo tus ideales, que bonita eres desde que te viste al espejo y rompiste tus cadenas, desde que secaste tus lágrimas y eliminaste las tristezas.
Que bonita te ves mujer ahí por la vida caminado, que bonita eres cuando vuelas, luchas y sigues y sigues soñando.
Autor desconocido.

Quédate con quien conozca lo peor de ti y, aún así, te ayude a ser mejor cada día. Quédate con quien te dé motivos para sonreír cada mañana cuando abres los ojos, sin miedos, sin preocupaciones ni infelicidades.

En nuestra vida necesitamos de amigos, de familiares y compañeros que nos respeten y nos reconozcan. Además de querernos a nosotros mismos y fomentar día a día nuestra autoestima, también es muy importante que cuentes con una buena red social a tu alrededor.

Quédate con quien sabe lo que tiene cuando te tiene

No siempre es fácil encajar en este complejo mundo. Y aún menos encontrar personas que complementen nuestras esquinas, nuestros vacíos, que respalden nuestros valores y que sean esos fieles acompañantes a lo largo de nuestro ciclo vital.

Aunque no te parezca sencillo, en realidad, siempre hay más de una persona que es capaz de darte luz en los momentos oscuros. Personas que saben lo que tienen cuando te tienen, y no estamos hablando solo de nuestras parejas afectivas.

Quédate con quien te permita ser mejor

Las personas que se niegan a cambiar ponen muros en su propio crecimiento personal. Nadie es un ejemplo de virtud absoluta y si hay algo básico en el ser humano es su capacidad para superarse, para aprender cada día e integrar nuevos conocimientos.

  • Deja que entren en tu vida personas capaces de enriquecerte, de guiarte en tus pasos para favorecer tu propio crecimiento personal.
  • Para ser mejores cada día necesitamos ser conscientes de nuestros errores, de nuestras limitaciones. Y eso es algo que solo podremos conseguir si somos humildes.
  • Quédate con quien, lejos de juzgarte, criticarte o sancionarte, te ofrezca ejemplo con su conducta y te sirva de guía para dar respuesta a tus miedos, para calmar ansiedades y caminar con más seguridad por la vida.
  • Quédate con quien te considere indispensable en su día a día

  • Seguro que has oído hablar en numerosas ocasiones «eso de que debemos evitar los apegos». O, más aún, evitar «necesitar» a alguien. Bien, hay que ver estos aspectos con algo de objetividad, porque si hay algo que está claro es que para ser felices necesitamos a determinadas personas.
    • Es necesario saber diferenciar la necesidad de tener junto a nosotros a esas personas a las que queremos que el desear «someterlas a nuestra voluntad». Esto segundo las lleva a limitar su libertad, su capacidad de elección y su crecimiento personal.
    • Quien te necesite también debe saber respetarte. Eres alguien indispensable en la vida de muchas personas. Pero ello requiere a su vez saber respetar y ofrecer un cariño que no ahogue, un cariño que enriquezca.
    • Quédate con quien te demuestre cada día que eres importante para él y que, a su vez, sea capaz de hacerte feliz, sin imponer, sin controlar y sin desconfiar.

    Quédate con quien te dé luz en los días oscuros

    Seguro que tú también tienes en tu familia o entre tus amigos a la clásica persona con la siguiente característica. Cuando llegas con un problema, en lugar de ayudarte, ensalza tus errores y los fallos que han hecho que cayeras en esa dificultad.

    • Hay quien, en lugar de dar soluciones, es capaz de humillarnos aún más. Esto es algo que debemos evitar. Cuando algo vaya mal en tu vida, elige muy bien a quién acudes para buscar apoyo o, simplemente, para que te escuchen.
    • Hay personas que atienden y respetan. Personalidades que saben mostrar apertura y empatía.
    • Quédate con quien, lejos de juzgarte, te muestra cercanía y es capaz de ponerse en tu piel para comprenderte.
    • No dejes escapar a esas personas que tienen la capacidad de trasmitirte calma en días oscuros y cobijo cuando te sientes solo
    • Quédate con quien te ofrezca un compromiso firme

    • Hay personas para quienes ese concepto llamado estabilidad, respeto y compromiso no tiene demasiado valor. Son perfiles que hoy nos demuestran toda una explosión de afecto, cariño y respeto. Y mañana, solo nos ofrecen su indiferencia.
    • Esto es algo que podemos vivir no solo a nivel de pareja, sino también con alguno de nuestros familiares. Son personas que muestran emociones volubles y que se caracterizan por una escasa madurez emocional.
      • Nadie tiene derecho a regalarte hoy mil ilusiones para quitártelas mañana como si no tuviéramos sentimientos. Podríamos decir sin equivocarnos que son las relaciones más destructivas y más tóxicas. De ahí la necesidad de limitar su trato y de protegernos.
      • Quédate con quien muestre una buena madurez emocional y sea estable en cuanto a afectos, sentimientos y palabras en el día a día.
      • Las personas necesitamos seguridad. De ahí que debas rodearte de aquellos que no cambien de opinión de hoy para mañana. Que te ofrezcan un compromiso firme y un pacto explícito donde los proyectos se cumplen, donde las ilusiones no se pierden.
    • Fuente: https://mejorconsalud.com/

Cuando uno se cuida bien la forma de las cejas, el rostro luce mucho más armonioso y atractivo. Por ende, es fundamental aprender a identificar cuál es nuestro tipo y, en función de ello, tener en cuenta qué es lo que mejor nos queda.

Muchas personas comenten el error de depilarse las cejas excesivamente, sin darse cuenta de que esto hace que sus rasgos luzcan mucho más duros e, incluso, avejentados.

Asimismo, hay muchos que no prestan atención a la caída natural de sus ojos y, en lugar de aprovechar la forma de las cejas para suavizarla, la terminan haciendo aún más pronunciada, con lo cual, se adquiere un aspecto »triste» o decaído.

A continuación, te comentamos cuáles son las formas de cejas que más favorecen a cada tipo de rostro.

La forma de las cejas según el tipo de rostro

Cejas según el tipo de rostro

1. Redondo

Las personas con un rostro redondo lucen mucho mejor con unas cejas arqueadas y altas, ya que estas ayudan a crear cierto efecto de alargamiento.

Para conseguir unas cejas bonitas, se recomienda detallar cuál es el punto más alto de la ceja y dibujar una que parta desde allí hasta el final de la cuenca del ojo, elevándola ligeramente hacia arriba.

Por otra parte, debes saber que la peor opción para este tipo de rostro son las cejas redondeadas, ya que acentúan aún más las líneas curvas y crean un aspecto incluso mucho más voluminoso.

Te puede interesar: Mapa facial: ¿qué dice tu rostro de tu salud?

2. Ovalado

A pesar de que los rostros ovalados lucen bien con varias formas de cejas, las más recomendables vienen a ser las de ángulos suaves y elevaciones muy sutiles. 

3. Alargado

Para los rostros alargados la mejor forma de cejas viene a ser recta y horizontal. En otras palabras, lo mejor es mantener bajo el arco de la ceja y, preferiblemente ancho.

En cambio, las cejas excesivamente arqueadas exageran los rasgos y hacen que la persona luzca flaca y demacrada.

4. Cuadrado

El rasgo más característico de este tipo de rostro es la línea de la mandíbula fuerte. La frente, las mejillas y la mandíbula aparecen igual de anchos y la línea de la mandíbula será cuadrada, por lo que la mejor opción será unas cejas inclinadas, y curvadas, que equilibren y suavicen la línea de la mandíbula.

Descubre: Los problemas más frecuentes del rostro y cómo tratarlos

5. Diamante

A las personas con rostro de forma diamante les sientan mejor las cejas alargadas y curvadas. Y a diferencia de los rostros cuadrados, en este caso se suele enfatizar el arco central de la frente para evitar la sensación de anchura.

6. Corazón

Las personas con rostro en forma de corazón deben procurar optar por cejas de arcos suaves, ligeramente redondeadas, para poder suavizar las curvas. Cabe destacar que el arco puede ser alto o bajo. Esto dependerá de si la persona tiene un rostro en forma de corazón corto o más bien, largo.

Algunos consejos

En caso de que hayas depilado tus cejas de la forma incorrecta, lo mejor que puedes hacer es no tocarlas para dejar que el vello vuelva a crecer nuevamente. Puedes utilizar aceite de ricino para favorecer este proceso y conseguir unas cejas bonitas y bien pobladas.

Una vez haya crecido la mayor cantidad de vellos posible, acude a un centro de estética y solicita que te diseñen unas cejas naturales, de acuerdo a tu tipo de rostro. Sin duda, un aspecto natural te aportará más armonía y, por ende, te ayudará a lucir estupenda día a día.

Conclusión

Como puedes ver, la cejas son una parte del cuerpo que no debemos olvidar si queremos lucir un rostro más atractivo. Aunque no lo parezca, un buen cuidado de esta parte de la cara dice mucho de nosotros y resalta muchos rasgos faciales.

Analiza cual es la forma que más se adapta a tu cara y no dudes en arreglarte la cejas para mejorar el aspecto de tu rostro.

Fuente: https://mejorconsalud.com/

El síndrome de la cabaña es una de las consecuencias directas que está causando el confinamiento sobre gran parte de la población mundial debido al coronavirus. Aunque muchos gobiernos están permitiendo a las personas volver a salir a la calle o ir a sus trabajos, hay algunas que están experimentando una fuerte ansiedad.

Justamente, esa inquietud por el hecho de volver a salir a la calle es lo que se conoce como síndrome de la cabaña. En otras palabras, es el miedo que se produce por cambiar de entorno, aunque este último no fuese el mejor.

Además, está la cuestión de que el virus no ha sido derrotado por completo. Por lo tanto, muchos adultos temen contagiarse y desarrollar los síntomas del COVID-19. Si bien a muchos no les agrada permanecer en sus hogares, lo prefieren antes que exponerse a lugares abiertos repletos de personas.

No es un trastorno psicológico

Según los expertos, el individuo puede llegar a padecer crisis nerviosas, episodios depresivos breves y gran recurrencia de pensamientos negativos e irracionales que lo atormentan de manera significativa.

De hecho, este síndrome ha sido identificado en personas que han estado mucho tiempo internadas en prisión, en hospitales o, incluso, secuestradas. En todos los casos, se experimenta miedo y ansiedad ante el hecho de cambiar de ambiente.

Por último, cabe destacar que no estamos ante la presencia de un trastorno psicológico. El simple hecho de pasar tanto tiempo confinados, habitúa al sistema nervioso a la seguridad del hogar o lugar donde estemos encerrados.

¿Por qué sucede el síndrome de la cabaña?

Los primeros casos del síndrome de la cabaña o cabin fever, como se dice en inglés, empezaron a documentarse a principios del siglo XX. De hecho, en Estados Unidos, los investigadores detectaron que las personas que pasaban meses aisladas en cabañas de zonas despobladas o faros, solían tener estos característicos síntomas y rasgos.

Debido a este hecho, este conjunto de signos y síntomas recibió ese nombre tan característico. Las razones por las que se produce esta condición es porque el cerebro se habitúa a un ambiente concreto, que es con el único que es capaz de interactuar el individuo.

Por lo tanto, dicho ambiente se convierte en la parte fundamental e integrante para esa persona, extrañándose o desalineándose del mundo exterior. Todos sabemos que lo desconocido o aquello que no nos interesa conocer, nos puede llegar a perturbar bastante.

Síntomas característicos del síndrome de la cabaña

Aunque puede haber pequeñas variaciones de una persona a otra, lo más común es que la persona presente letargia y ansiedad. En detalle, los síntomas incluyen los siguientes:

  • Mayor cansancio de lo habitual.
  • Dormir de manera excesiva (hipersomnia).
  • Entumecimiento de los miembros superiores e inferiores.
  • Falta de concentración.
  • Problemas de memoria.
  • Pensamientos negativos.
  • Dificultad para experimentar emociones agradables.
  • Falta de motivación.
  • Tristeza.
  • Miedo a salir al exterior.
  • Ansiedad.
  • Comer de manera excesiva.
  • Antojo por determinados alimentos como estrategia para gestionar la ansiedad.
  • ¿Qué hacer frente a esta situación?

    Los científicos de la conducta humana, es decir, los psicólogos, saben qué se debe hacer en estos para solventar la situación: exponerse de manera gradual a los miedos. Es la mejor opción para, con el tiempo, solucionar el problema.

    Funcionalmente, este síndrome es muy parecido a otros cuadros que están bastante estudiados por los psicólogos y psiquiatras. Se conocen y hay un porcentaje alto de éxito en su tratamiento.

    Sin embargo, para aquellos que se sienten con fuerza de empezar a superarlo por sí mismos, compartiremos a continuación un par de consejos útiles.

    • Exposición sucesiva a la nueva normalidad: los sentimientos que se producen son normales, no corresponden a ningún trastorno psicológico. Por eso, no es conveniente ver el hecho de salir de casa como un todo o nada. Hay que aproximarse, poco a poco, a la puerta. Salir unos metros, dar pequeños paseos y aumentar las distancias de manera progresiva.
    • Rutina de horarios: en cuanto a esto, es bueno establecer una rutina de actividades y horas de sueño. No es conveniente dormir más de lo necesario. Tampoco se aconseja pasar mucho tiempo sentados o reclinados. Una buena alimentación, de la mano de la actividad física, pueden contribuir al bienestar general.
    • En última instancia, cabe destacar que, conforme se vaya normalizando la situación, y todas las personas vuelvan a tener contacto, seguro que esta condición se va disipando. Así pues, quienes lo están padeciendo no tienen necesidad de obsesionarse, no habrá una pérdida de control. Si la ansiedad es muy fuerte, podría ser útil buscar apoyo con un psicólogo online

 

Fuente: https://mejorconsalud.com/

Cómo saber si la tóxica en la relación eres tú?. Las relaciones amorosas no siempre son miel sobre hojuelas pero qué pasas si  los problemas que hay en tu relación no son necesariamente culpa de nuestra pareja, si piensas que tu historial romántico se ha vuelto una interminable historia de desencantos puede que el problema seas tú.

No necesariamente significa que eres un persona horrible y que nadie debería ser tu amigo, simplemente quiere decir que tienes algunos comportamiento repetitivos dentro de tus relaciones que hacen que siempre se repitan los mismos patrones y comportamientos en tus relaciones sin importar la persona que tengas a lado.

NO TIENES ‘BUENA SUERTE’ EN EL AMOR

A veces no se trata de suerte sino de cómo enfrentamos los problemas y cómo nos comunicamos con el otro, si sabemos escucharlo o si centramos toda la relación en torno a nuestras necesidades y gustos, si tus parejas se quejan de las mismas cosas a pesar de ser polos opuestos entre ellos puede que debas mirar dos veces lo que causa mala suerte.

TE CUESTA ACEPTAR TUS ERRORES

Tienes el súper poder de sacarle la vuelta a  los problemas y alejarte de las responsabilidades, piensas que no haces nada mal sino que tus parejas son las que no te comprenden y las que no te prestan atención, no propones cómo resolver los problemas que se presentan eres más de quejarte.

NO DICES LO QUE SIENTES

Ok hay todo un estereotipo de mujeres que nunca tienen ‘nada’ y que evitan decir lo que realmente piensan, esto a la larga hace que estallen al no ser capaces de contener sus emociones o por minimizarlas tanto tiempo. Si hay un problema tienes que decirlo no esperar que tu pareja adivine tus pensamientos.

CELOS

No sabes confiar en el otro y eres una mujer celosa, te cuesta trabajo aceptar que  tu pareja pueda tener una vida lejos de ti, no te gusta que pase tiempo con otras personas o que no te ‘avisa’ cuáles son sus planes. Tienes que dejar de ser tan aprensiva y hacer tus propias cosas en vez de enojarte por que tu pareja sale sin ti.

Aprenderás que solo se dan las buenas noches a quien te da los buenos días.

Que nadie te impone la felicidad y aún menos la tristeza, la primera es cuestión de actitud y de la segunda olvidémonos de ella. Que ser feliz también es irse o saber decir basta. Que no necesitas a nadie que no te quiera en su vida. Porque en algún lugar, existe una persona que está deseando ser tu todo, y te querrá con tus defectos y virtudes…  y si no existe, ya estás tú para quererte.

Que nadie merece tus lágrimas porque quien las merezca jamás te hará llorar. Que la vida es demasiado corta como para transitarla de puntillas. Por eso no cambies, no dejes de creer, de sentir e inténtalo de nuevo.

Te darás cuenta de que no todos los trenes te llevarán al destino que tú quieras, que algunas veces es mejor ir andando, pillar un bus o sencillamente mirar el paisaje y seguir esperando. Por eso, si te apetece olvídate del trayecto. Gírate y busca un choque inesperado porque puede ser que de esa casualidad salten chispas.

Aprenderás que no es lo mismo hacer el amor que follar. Que no es lo mismo amar que te quieran. Y que la mayoría de las veces pensamos mucho y sentimos poco. Que la felicidad, el cariño o la amistad deben estar acompañados con hechos, no con promesas. Al fin y al cabo por esos momentos estamos pagando con la moneda más cara que tenemos, nuestro tiempo. Que cada minuto cuenta, por eso importa con quien lo estamos compartiendo.

Y es que es mejor tener a alguien que quiera equivocarse con nosotros, que quiera aprender con nosotros a alguien que solo quiera contar aniversarios para maquillar la rutina del día a día.

Aprenderás que las dificultades preparan a persona comunes para destinos extraordinarios. Así que sueña. Nunca dejes de soñar. Nunca pienses que tus sueños son demasiado grandes.

Y es que mi abuela siempre decía, que los muertos reciben más flores que los vivos, porque el arrepentimiento es mucho más fuerte que el sentimiento de gratitud.

Por eso si vas a vivir, vive. Porque solo lo vamos a hacer una vez. Reflexiona sobre lo que hiciste mal. Repite los momentos con las personas que quieres y disfruta de ellas.

Y sobre todo, da las buenas noches a quien te da los buenos días.

 

Fuente: Voces.me

Tienes derecho a que te respondan ese mensaje. Tienes derecho a que te hablen clarito. Tienes derecho a que no te mareen. A que no se busquen excusas.

Parece que nuestros actos no tienen consecuencias.
Que podemos tratar sumamente mal a las personas.
Hacer como si nunca hubieran existido y nunca hubiéramos interactuado con ellas.

Borrarlas con total frialdad.
Con total impunidad.
Porque nos han deslegitimado para reclamar, para quejarnos o para demandar algo.

No tienes derecho a pedirme nada porque no somos nada.
Esa es la proclama.
Dejarte claro desde el principio que no puedes pedir porque no hay.
Pero claro que hay.

Hay tiempo compartido.
Hay intimidad.
Hay expectativas inevitables.
Hay cierta clase de esperanza.

¿Cómo podemos los seres humanos relacionarnos afectivamente sin esperar algo?
Es imposible.

Porque cuando algo te gusta, cuando algo te altera la normalidad, cuando algo te hace sentir la alegría y el deseo.
Cuando algo te hace sentir viva.
Tú, esperas.
Esperas recibir, como mínimo, lo que entregas y das.

Y no es que tú te montes una película.
Que imagines cosas.
Que proyectes demasiado, no.

Tú tienes derecho a la fabulación.
Tienes derecho a la fantasía y a que te traten con afecto.
Sea durante dos minutos o cien años.

Tienes derecho a que te respondan ese mensaje.
Tienes derecho a que te hablen clarito.
Tienes derecho a que no te mareen.
A que no se busquen excusas.
A que la gente sea valiente y se enfrente a esa consecuencia que todos los actos tienen.

Así que si sabes cómo se llamaba mi perro.
Si hemos gemido juntos.
Si me has enredado en tus sueños.
Me debes una explicación.

Me debes que nos sentemos y mirándome a la cara me digas que ya está.
Me debes algo porque esto era algo.
Siempre lo es.

Porque lo que no puede ser es que hagas como si nada.
Y que parezca que yo me lo he inventado todo.
Y a por otra, ¿no?

Como si las personas viviéramos en un juego de mesa.
En el que me como una ficha y la mando a casa y cuento veinte para comerme otra.
Las personas no somos fichas.

Las personas somos seres humanos.
No cosas.
Y a los seres humanos con los que interactúas se les debe siempre un respeto.

Ese respeto pasa por el camino de la honestidad.
Sé honesto.
Y no juegues conmigo.
Nunca más.

 

Fuente: https://www.cuerpomente.com/blogs/roy-galan

Hay gente que no merece la pena. Que no merece que te entregues. Ni el esfuerzo. Ni las ganas, ni el amor. Hay gente que no merece nada de ti.
Ni que la pienses.
Ni que te preocupes de ella.
Quédate con quien te quiera
No merece que compartas tu lugar en el mundo.
Que te compartas.
Que confíes.
Hay gente que no te merece.
Porque todo lo que tú tienes dentro.
Lo que eres capaz de dar.
Todo eso que es tu memoria y tus deseos.
Les acostumbraste mal
Todo eso que eres merece un respeto.
Merece ser cuidado y bien tratado.
Hay gente que el apelativo de gente le queda grande.
Porque se comportan como cosas.
Como seres inertes con piedras alojadas en el corazón.
Capaces de hacer daño, de traicionar, de burlarse, de mentir.
Hay gente que simplemente.
Te utiliza.
Esa gente, fuera.
Ya.
Da igual quién sea.
Si es de tu familia o una pareja.
Si la conoces de toda la vida o hace dos días.
No le debes nada a alguien que te trata mal.
No eres el cubo de basura de nadie.
No.
Y se acabó.

Fuente:Cuerpo y mente

Ella baila desnuda frente al espejo, contemplando los defectos por los que tantos se fueron. Ella baila y sonríe, se ama tanto o más de lo que esperó que la amaran otros.
Disfruta de su vida y de su cuerpo, de sus heridas, sus cicatrices… disfruta del camino que la llevó a ser quien es.
Y no lo cambia por nada.
Ya no se juzga tan duramente. Ha aprendido que cuanto más feliz se vea en el espejo, menos fuerza tendrá la vida para volver a tirarla al suelo. Por eso, lucha. Por eso, baila. Porque no piensa dejar que nadie le vuelva a hacer pensar que no es suficiente, que otras son más guapas, que se ve mejor cuando está callada.
Hace tiempo que decidió dejar de sujetar a la leona que lleva dentro.
Prefiere verla libre, feliz, antes que atada en ese mar de dudas que nunca fueron suyas realmente. Eran de todos aquellos que tenían miedo de verla así, con tanta fuerza que, seguro, llegará más lejos que todos ellos.
Sin miedo de nadie, ni siquiera de los complejos que tantas veces le lanzaron desde lejos. Los abrazó y los hizo suyos. Pero eso se acabó.
Ella baila por sí misma y por todas las que aún no se atreven. Confía en que, al verla a ella así, entiendan el poder que hay dentro de todas las mujeres.
Y entonces, lucharán. Y ya no callarán ni dejarán de brillar tanto como se merecen.
Se mira en el espejo, una vez más, y sonríe. Mira sus curvas, sus cicatrices. Recuerda cada herida como si se la estuvieran haciendo en ese momento y no deja de bailar. Es libre y nunca olvida. Es fuerte y lo sabe. Es valiente y, por fin, está dispuesta a vivir sin preocuparse por nadie más que ella misma y los pocos que se merezcan su valentía.
Fuente: Porescribir.com