os seres humanos somos expertos en culpar a otros de nuestras desgracias, en decir que nosotros no éramos así pero alguien nos lastimó y tuvimos que aprender a la mala. Ese siempre es el camino fácil pero no quiere decir que sea el correcto y hoy queremos hablarte de esos casos cuando tú eres la parte tóxica de tu relación de pareja.

Y  es que si nos ponemos a analizarlo, las excusas siempre parecen aceptables. Somos celosas porque un ex nos engañó, somos controladoras porque nuestros padres eran estrictos, tenemos mal humor porque el mundo nos ha tratado mal ¿y? ¿En qué momento tomaremos realmente el control de nuestra vida?

No nos gusta tomar responsabilidad de nuestras acciones, pero en realidad sabemos perfectamente quiénes somos, sabemos que no siempre fuimos así y que en algún punto del camino olvidamos el optimismo y las ilusiones. Amiga date cuenta, la única persona que te engaña eres tú.

Hay una gran diferencia entre el reconocer la forma en que otros han influido en ti y el hecho de culparles de todo lo malo que te ocurre. Sí, tu ex pudo provocarte problemas de confianza, pero es tu trabajo tratar de arreglarlos. Tu ex no es el que estalla porque encontraste “algo” en el teléfono de tu pareja actual, eres tú quien ve amenazas donde no las hay.

Es de personas inteligentes y maduras admitir las equivocaciones. ¿Por qué eres la parte tóxica? Porque sigues viviendo con un pie en el pasado, recordando todo aquello que te lastimó. Es difícil olvidar nuestros peores recuerdos, pero lo mejor que podemos hacer es aceptar lo que ocurrió y seguir caminando hacia un futuro mejor.

Cuando tú eres la parte tóxica, no solo te estás dando por vencida con tu pareja actual, sino también contigo y eso es lo peor que puedes hacerte, te aislas y te sientes como un peligro para los demás, pero no lo eres. Tú eres capitán de tu propio barco de vida, quien realmente domina sus miedos, se domina a sí misma. No proteges a nadie al alejarte cuando le amas.

Tienes el poder de convertirte en una persona mejor, no por nadie sino por ti, porque esta actitud es la llave a controlar tu presente y tu futuro, uno muy brillante si tan solo te das la oportunidad. Debes recordar que quien eres hoy, no necesariamente es quien serás mañana.

Los pasos pueden ser pequeños, pero aún así muy firmes, quizá no puedas ser perdonada por quien lastimaste en el pasado, pero puedes prometerte ser mejor con quien esté en tu futuro. ¿Aceptas el reto? Te mereces esta oportunidad.

Con información de Though Catalog

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Me llamo Laura y soy “el alma” que se esconde detrás de esta página. Adicta al chocolate, nerviosa ,romántica, impulsiva y sensible todo en el mismo grado... Conoce más sobre mí

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