Quiéreme. Pero quiéreme como me merezco, no como tú crees que me merezco. Quiéreme como yo te quiero a ti. Quiéreme de forma equilibrada. No dejes que yo te de todo, porque recibir es demasiado fácil. Hay que saber dar. Así que quiéreme. Quiéreme de amor si estamos enamorados, quiéreme de cariño si somos amigos, quiéreme sin razón si somos familia, quiéreme con locura si somos algo que no tiene sentido, quiéreme con respeto si somos conocidos, quiéreme con paciencia si soy alguien difícil, quiéreme con ternura si soy tu hija o tu hijo. Pero quiéreme. Quiéreme de la misma forma que a ti te gusta que te quieran.

Pero antes de que me quieras, pero antes de que nos quieran, tenemos que querernos. Nosotros a nosotros mismos. Se nos olvida. Cogemos nuestro corazón y lo dividimos en miles de trozos, dándole un pedacito a cada una de las personas que son importantes en nuestra vida. Unos trozos más grandes, otros más chicos, unos con unas intenciones, otros sin esperar nada a cambio, otros llenos de esperanza, otros con alguna ilusión…Pero siempre, se nos pasa guardar un trozo y supongo que a alguien se le olvidó decirnos que ese era el más importante: el nuestro. Nuestro trozo.
Porque antes de empezar a querer a la gente, debes quererte tú. A ti mismo. Quiérete. Quiérete mucho para aprender a querer a los demás, quiérete porque tú eres lo más importante en tu vida, quiérete porque te lo mereces, quiérete cómo te gustaría que te quisieran los demás, quiérete para aprender cómo querer, quiérete porque ese es el comienzo de la historia, quiérete hasta los días que odias mirarte al espejo, quiérete los días que tú mismo te abofetearías, quiérete cuando no lo merezcas, quiérete cuando creas que has tocado fondo, quiérete con todos tus defectos, pero quiérete sobre todo con todas tus virtudes, quiérete mucho, quiérete con sentimientos bonitos, quiérete con pensamientos positivos, quiérete pero sobre todo quiérete bien. Hay que quererse bien para aprender a querer a los demás. Hay que aprender a que no solo hay que recibir, sino que también hay que dar. Hay que aprender a no tener como prioridad a las personas que solo nos tienen como una opción. Por eso tenemos que ser nuestra primera prioridad y querernos.
Y después de todo: quiéreme. Quiéreme cuando tenga las alas rotas, quiéreme con locura, quiéreme hasta matar todas las mariposas, quiéreme con todo lo que tengo en la cabeza, quiéreme cuando me odies, quiéreme cuando no me lo merezca, quiéreme al final del día, quiéreme por las mañanas, quiéreme cuando mi día sea una mierda, quiéreme cuando nadie más me quiera, quiéreme cuando estemos lejos, quiéreme sin motivos, quiéreme por mil razones, quiéreme de amor, quiéreme de amistad, quiéreme de familia, quiéreme cuando todo esté perdido, quiéreme aunque no sea lo correcto, quiéreme porque me lo merezco, quiéreme bonito, quiéreme de verdad, quiéreme para siempre, quiéreme con mis pros y mis contras, quiéreme con los ojos verdes, los ojos marrones, con más kilos, con menos kilos, con más altura, con menos altura, con el pelo rubio o con el pelo moreno, quiéreme hasta que yo lo note, quiéreme como yo te quiero, quiéreme con la cabeza, quiéreme con el corazón o quiéreme con la tripa. O quiéreme con todo.
Pero sobre todo,
quiérete
Quiérete mucho
Quiérete bien.
Y cuando hayas aprendido a quererte,
quiéreme a mi.
Fuente:Nosoytuestilo.com

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Me llamo Laura y soy “el alma” que se esconde detrás de esta página. Adicta al chocolate, nerviosa ,romántica, impulsiva y sensible todo en el mismo grado... Conoce más sobre mí

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