Todos hemos sentido que casi nos arrancan el corazón cuando se marcha, como si esa persona haya ganado el derecho de estar atada a él y llevárselo, el derecho a dejarnos sin fuerzas si se va.

Y luego, hay diferentes formas de levantarse de nuevo de la cama, o de la vida misma; la de algunos, como yo, es quedarse acostado esperando a alguien que nos motive a salir al mundo de nuevo.

Pero justo cuando has perdido la esperanza, llega, porque tarde o temprano siempre llega alguien, esa persona que al mirarle te cura las heridas del pasado.

Así es, ahora le escuchas, le escribes, le besas, para entender que todo está bien, para creer que volver a empezar vale la pena.

Porque lo mejor de un fin, es la posibilidad de iniciar otra vez, de una mejor forma, siendo  más fuertes.

Y te das cuenta que el tiempo que pasaste acostado fue necesario para descansar, recuperarte y dar todo de ti, ahora, que ha llegado esa persona, porque no tiene la culpa de tu pasado pero si puede hacer tu presente mejor.

Quizás todo esto va en plan positivista, quizás muchos como yo solo seamos un puñado de ilusos, pero de eso se trata esto.

De soñar,

De no prepararse para sufrir sino para amar,

Y aun cuando nos han dañado,

Tengamos el valor de seguir soñando.

Fuente: voces.me

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Laura
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Me llamo Laura y soy “el alma” que se esconde detrás de esta página. Adicta al chocolate, nerviosa ,romántica, impulsiva y sensible todo en el mismo grado... Conoce más sobre mí

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