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Nuestra tan cotizada vida emocional estaría la mitad de damnificada si no fuese por la presencia de personajes que se dedican a practicar el mareo. Los mareadores se aburren y para matar el tiempo han tenido la estúpida idea de perturbar tu paz sentimental a base de idas y venidas —la mía también, no creas que estás solo—, vueltas y vueltas, mucho lío y confusión. Son encantadores (de serpientes) y te quieren a ti con la misma hipócrita y falsa intención que quieren a otros.

Son una plaga de indecisión que bloquea el desarrollo natural de las relaciones y queremos —también debemos— hacer un llamamiento de socorro,, una revolución que detenga a los picaflores, los bienqueda, los indecisos, los que no comen ni dejan comer, los vacilones, los ambiguos, los ‘ahora sí, ahora no’. Tenemos un mensaje para todos vosotros,vendehumos de pacotilla que vais por la vida encandilando con esa falsa verborrea: vamos a aniquilaros de la faz de la tierra (¿se capta el mensaje, no?).

Son unos excéntricos

Una cosa es dudar entre un Frapuccino o un Latte, Netflix o HBO, Brascada o Chivito pero, ¿jugar a que me quieres a mí, echas de menos a otra, te enfadas por aquella que no conquistas de inmediato y sufres por la que pasó de ti y nunca tendrás la oportunidad de camelar? Claro que sí, guapi.

Vas a tope y al final se te va de las manos. Haznos un favor y ubícate, que no estás en el circo, deja ya el papel de falso. Si no era suficiente con soportar que tienes la misma empatía emocional que una piedra, ahora nos toca abrir una plataforma para que madures, que a saber a quién estabas  mareando cuando repartieron el sentido común.

Ególatras y narcisistas

A la única persona que aman es a sí mismos porque son unos malditos cínicos. Se crecen cuando les llega una notificación de Whatsapp y disfrutan creando tensiones innecesarias que para ellos son una droga, pedazo de yonkis del mareo. Les sube la adrenalina tontear con otras mientras están contigo o quedar en los mismos sitios a los que te llevan a ti con la mareada de turno. Hay que ser muy cabrón o muy ignorante para disfrutar con esto, pero ya sabemos que tú de eso vas sobrado.

Paso de seguirte el rollo intermitente en el que ya me aburre estar. Búscate otro hobby y otra vida porque aquí no tienes nada más que hacer. Haz terapia, prueba un retiro espiritual, haz yoga o vete a Escocia a cuidar ovejas; me da igual, pero lejos y en silencio, no vaya a ser que vuelvas a decir o hacer alguna gilipollez.

El mensaje

Demasiado piqui-piqui-piqui para tan poco taca-taca. Todo muy intenso pero vacío de realidad, lo que viene siendo un ‘si te he visto no me acuerdo’, ‘hasta luego Mari Carmen’ o ‘no me llames, ni aunque te toque la lotería’. Se puede decir más alto pero no más claro.

Si tú también has sido víctima de un mareador y estás leyendo esto, como ves, hay esperanza. Hay que avisar a todos los que puedan estar en peligro y dejárselo caer a todos los mareoadores que conozcas para que les demos su merecido. La unión siempre ha sido la fuerza y cuantos más seamos los que denunciamos esta práctica nociva, mejor será el resultado.

 

Fuente: Codigo Nuevo

Podríamos hacer una investigación sobre la conducta humana durante el ‘ligoteo’ pero, antes de llegar a una conclusión medianamente coherente, ya os adelantamos que sería más fácil  descubrir vida extraterrestre en la estrella TRAPPIST-1. En la actualidad, si queremos ligar, cogemos el móvil y conseguimos fácilmente a alguien interesante para tomar unas cañas (o al menos, para pasar un buen rato en la cama).

Los ‘follamigos’ se han convertido en los nuevos consoladores y con tan solo hacer match, ya tenemos la noche (casi) asegurada. Pero algo que también nos ofrece este mundo virtual son las nuevas ‘bombas de humo’. Sí, aquellas que te lanzan y, de repente, desaparece la otra persona. Seguro que ya tienes uno o varios nombres en mente, ¿verdad?

De ghosted a zombied

Antes de empezar a explicar lo que es un zombiedtenemos que remontarnos al ghosted. Sí, cuando te hacen un fantasma. La cosa iría así: llevas tiempo hablando con esa persona, parece que todo marcha bien e incluso tenéis previsión de tomar esas cervezas —que todo el mundo se promete y nunca llegan— algún día. De repente, no sabes qué ha pasado, pero de la noche a la mañana, te deja de contestar. Bueno, estará ocupado/a. Sigues intentando ponerte en contacto con esa persona y sigue sin contestar, hasta que al final, desistes y decides borrar su número. Esto, amigos míos, es un ghosted. ¿Te suena familiar, eh?

Para que se dé un zombied, debemos añadir un paso más. Aquella persona que ha desaparecido y que no da señales de vida, de repente, aparece de la nada (varios meses después) escribiéndote un “Hola, ¿qué tal?”, frase que si leemos al revés significa: “Quiero follar y he perdido a mi follamigo/a que tenía, por eso te busco a ti y ya sé que he desaparecido pero eso no quita que tenga necesidades básicas y busque a alguien que me las pueda cubrir y claro, he buscado en mi listín telefónico y te he visto, entonces he aprovechado porque todavía tenemos unas cervezas pendientes, aunque quien dice cervezas dice polvazo”. Resulta que el zombie ha sacado su mano de la tumba, en plan película de terror de los años 50.

Su hábitat natural

Se pasean libremente por los amplios terrenos deTinderLoovo o Badoo, arrastrando el dedo índice y dándole al like de forma compulsiva, sin mucho miramiento. Todo vale. Cuando haces match, empieza una conversación muy agradable, de esas que hacía tiempo no tenías. No te abre con un “Hola. ¿Qué tal?” y si lo hace, se mantiene activo después del último “Bien”. No deja que la fiesta decaiga y parece que conectáis de una forma única. Luego llega el siguiente nivel: el Whatsapp. Aunque también podemos encontrar algunos zombies que se quedan en Tinder y te escriben, tres décadas más tarde.

Mantenéis una buena charla cada día por Whatsapp y ya empiezas a confiar más en esa persona. Te apetece esa cerveza así que le comentas que para cuándo sería.Empiezas a notar algo extraño: las excusas. A veces, son reales, pero otras veces, son eso, excusas. Pasan los días y la cerveza nunca llega. De repente desaparece. Pero, ¿por qué plataformas podría volver a aparecer?

  • Enviarte nuevamente un mensaje en Tinder
  • Escribirte un Whatsapp preguntando por esas cervezas MESES más tarde
  • Enviarte una solicitud de amistad en Facebook
  • Darle retweet y seguirte en Twitter
  • Escribirte por Instagram y darle like a todas – TODAS – tus fotos (incluida esa que sales de borrachera máxima, con el rimmel corrido y tu amiga dándote un pico)
  • O lo que es peor: Linkedin (música dramática). Lo cual te hace pensar en si realmente quiere que seas socios o más bien estar al tanto de tu vida laboral.
  • Llegados a este punto, es evidente que estás en todo tu derecho y para volver a charlar con esa persona. Eso sí, te aseguramos que en cualquier momento volverá a su tumba para, meses más tarde, reaparecer en el mercado del ‘ligoteo’ en busca de nuevas víctimas. Y una de ellas, por supuesto, serás tú. Again.

Fuente: Codigo Nuevo