A veces a mis demonios se les da por extrañarte, pero no te preocupes, tengo todo bajo control, ya no te amo.

Ya hace más de un año y medio que lo nuestro terminó, que no queda ni rastro de lo que alguna vez fuimos, ya no hay magia, ni deseo, ni amor… no hay nada ni nadie que nos mencione, que nos recuerde juntos, que hable de nuestra historia, de nuestros viajes ancestrales y de nuestros planes de salir a recorrer el mundo, no queda ni siquiera una nota perdida, en algún papel olvidado, en alguna esquina de esta casa que habito como costumbre o quizá como rutina.

Ya no te amo, ya no te oigo… pero tampoco río, solo respiro. Después de ti han llegado los incontables mensajes rutinarios de ligue, el mismo vacío, el mismo eco aquí dentro… nadie me mueve el piso, nada me ilusiona, me cuesta creer que alguien se fije en mí. No sé como recibir un cumplido, un halago, algo bonito… me siento torpe, siento que lo dicen solo para dejarme contenta y no sé que hacer o que decir, parezco una tonta. No sé si ir rápido, no sé si ir lento, siento que ya no sé quien soy después de ti, extraño mi risa y la persona que era estando contigo… era tan feliz, ahora todo es gris, desabrido, sin gracia.

Me está costando volver a recrearme, hacer una versión nueva de mí, una mejor, que ría con naturalidad, que no cuente sus pasos cuando camine y que mire a las personas los ojos sin miedo de perderse en alguno de ellos.
Nadie me entiende cuando miro el reloj y le digo que son las 11:09, o mis explosiones de emociones en llanto o risas, no hay una respuesta ni una contención a todo lo que me supera y libero, estoy sola, hace tiempo que no cambio los muebles de lugar y que me cuesta levantarme temprano con ganas de cumplir mi sueños, ¿cuáles eran mis sueños?

Te llevaste tanto de mí contigo… que ahora hasta lo más cotidiano se vuelve ensordecedor, mi cabeza y mi corazón no tienen hombro donde descansar.
Cuando te pienso florece esta tristeza que hace que me pesen los hombros y me cosquillen las manos, no porque quiera volver a ti, ya no eres puerto seguro hace tiempo, solo que vivimos tantas cosas juntos que siento que cualquier persona ajena a ti es un extraño, incluso yo, soy una exiliada del pasado y mi presente.

Sé con toda la certeza del mundo que algún día conoceré a alguien que me haga olvidarte, nadie puede sentirse solo y vacío durante tanto tiempo, siempre llegan otras personas a besarnos las heridas y mimarnos el alma, porque la vida es un ciclo y la mayoría de los que nos rodean en algún momento se van… eso lo sé de memoria, la mayoría de los que alguna vez me prometieron que jamás se irían hoy ya no están… pero me jode tanto tener que lidiar con ese hueco que queda, y lo peor de todo es que a veces intentando llenarlo de vuelta, metemos ahí dentro a cualquier persona que nos termina lastimando aún más, nos idiotiza, nos deja en ridículo, soy terrible lidiando con ciertas ausencias.

Me cuesta, me cuesta empezar el día sin tus mensajes, sin tus abrazos y besos… siento que un fantasma me toma por el cuello y me cuelga frente a nuestros recuerdos para no permitirme volver a ser alguien nueva, y me atornilla el corazón y los ojos a una rutina en la que no me reconozco.
No sé como terminar de escribir esto, de seguro si estuvieras aquí lo sabría… y también sabría quién soy yo.

Autor: Jessica González 

COMPÁRTELO CON TUS AMIGOS:

Quizás te interese:

Author

Me llamo Laura y soy “el alma” que se esconde detrás de esta página. Adicta al chocolate, nerviosa ,romántica, impulsiva y sensible todo en el mismo grado... Conoce más sobre mí

Write A Comment